Cómo pasan volando los fines de semana...
Yo odio los domingos. Suena a tópico pero de verdad que los odio. Desde siempre. Sin razón alguna. De pequeña los cogí mucha manía y los intento pasar como puedo. Normalmente con una peli. La típica hora después de comer que no te apetece hacer nada y siempre suelen echar alguna buena, sino me la pongo yo.
¿Y vosotros como habéis sobrevivido al último de estos tres días?
Vengo con buenas noticias porque tengo una cosita que recomendaros... Ha llegado la hora de la siesta (que personalmente no suelo echar) y he puesto telecinco, pues me ha llamado la atención el nombre de la película que tocaba: DIARIOS DE LA CALLE.
Peliculón.
Brutal.
Me ha fascinado.
Por eso estoy aquí, donde a partir de ahora me encontrareis a vuestra disposición. Con una especie de diario comentandoos las películas que vaya viendo o las que crea necesario comentados, o si voy al cine...(si encuentro tiempo e inspiración lo haré también con la música, recomendando canciones). Que por cierto, hablando de música y en relación con esto aprovecho para hablaros de dos temazos a las que os pido que prestéis atención a la letra: Where is the love- The Black Eye Peas y de por supuesto la que da nombre a mi blog: We are the children de Michael Jackson.
Y por eso he decidido empezar a crear un blog de educación sí, pero relacionado con el cine (y a veces con la música). Cosa que me apasiona.
¿Quién dice que el cine no educa? Estoy segura de que si una persona sólo aprendiera a base de películas, se adelantaría a lo que nos va enseñando poco a poco la vida.
Pues bien, volviendo al tema principal de hoy. QUIERO QUE VEÁIS DIARIOS DE LA CALLE.
Es una historia basada en hechos reales, en Los Ángeles (California) del 1992.
No os voy a contar de que trata porque todos sabemos que preferimos ver un trailer o la película entera...En este caso es doblemente de educación pues la protagonista en parte es una profesora. Como podría ser yo. Siendo sincera os diré que me identifico bastante con ella. Ella iba a estudiar Derecho pero no lo hizo pues pensó que al llegarle los niños problemáticos con casos graves, no habría nada que hacer ya por solucionar su situación, sin embargo podría hacerlo desde las clases. Fue así como decidió empezar con esta profesión que tantos disgustos le ha dado a su padre.
Y es, que yo pienso que por muy mal vista que esté, al fin y al cabo todos somos producto de sus participantes. Todos pasamos por el colegio y en gran medida somos lo que allí hemos pasado. Hemos aprendido a leer, a escribir gracias a ellos. Y eso, que hemos aprendido a ser. Y que si no hubiera profesores con ganas y comprometidos no hubieran habido cambios en la sociedad tales como los que se ven en ésta película, a pesar de que ella haya tenido que renunciar a otros aspectos de su vida igual de importantes... Vedla y reflexionar!
Yo no sé si tendré tanto tiempo como para estar viendo nuevas películas pero sí de comentar con vosotros cómo el cine contribuye a nuestra formación psicológica, cognitiva y emocional, y en su defecto cómo nos educa, desde una perspectiva muy interesante (gracias a los ejemplos que se me vayan ocurriendo).
PD: El libro de ésta película puede ser también una buena opción.
xoxo